Estafadores Usan IA Para Crear Fotos Falsas y Pedir Reembolsos en China
Estafadores en China están usando IA para crear fotos falsas de productos dañados y solicitar reembolsos en plataformas de comercio electrónico.

Imagina comprar cangrejos vivos por internet. Llegan frescos, saludables, listos para la olla. Pero, en lugar de cocinarlos, tomas una foto del producto intacto, usas una aplicación de inteligencia artificial para generar una imagen del crustáceo muerto y la envías al vendedor exigiendo la devolución del dinero. Te quedas con los cangrejos y con el reembolso.
Esto no es un guion de ciencia ficción. Es la nueva frontera del fraude digital que se está extendiendo por las plataformas de comercio electrónico en China, un ecosistema donde la política de “reembolso sin devolución” para artículos de bajo valor ha abierto una brecha explotada con una ingeniosidad impresionante.
El fraude en pocos clics
El mecanismo es alarmantemente simple. Después de recibir un producto en perfectas condiciones —ya sea una sábana, un dispositivo electrónico o una fruta—, el estafador utiliza una de las muchas aplicaciones de IA generativa disponibles. Sube una foto real del artículo y escribe un comando simple: “rasga esta tela”, “rompe la pantalla de este celular”, “haz que este plátano parezca podrido”.
En segundos, la IA entrega una imagen hiperrealista del producto dañado. Esta prueba fabricada se envía luego al servicio de atención al cliente de gigantes como Taobao o Pinduoduo. Para el vendedor que recibe la reclamación, la imagen parece una evidencia irrefutable de que algo salió mal en la entrega. Se procesa el reembolso y el estafador celebra otro fraude exitoso.
Lo que antes requería dañar el propio producto o tener habilidades avanzadas de Photoshop ahora está al alcance de cualquiera con un smartphone. Es la democratización del crimen digital.
De casos aislados a una industria paralela
Lo que podría verse como un truco aislado se ha transformado rápidamente en una tendencia. En las redes sociales chinas, como Xiaohongshu (una especie de Instagram local), se multiplican los tutoriales que enseñan a aplicar el fraude. Los usuarios comparten consejos sobre qué aplicaciones de IA funcionan mejor y cómo hacer que las imágenes falsas sean aún más convincentes.
El problema ha escalado hasta el punto de que los vendedores en línea han comenzado a desahogarse públicamente sobre las pérdidas. Los dueños de pequeñas tiendas, que operan con márgenes ajustados, son los más vulnerables. Para ellos, una ola de reembolsos fraudulentos puede significar la ruina del negocio. La confianza, pilar fundamental del comercio electrónico, está siendo sistemáticamente erosionada por imágenes que mienten a la perfección.
La carrera armamentista digital
Las plataformas, por supuesto, no se han quedado de brazos cruzados. Ha comenzado una verdadera carrera armamentista tecnológica tras bambalinas. Si los estafadores usan IA para crear los fraudes, las empresas de comercio electrónico se apresuran a desarrollar sus propias IA capaces de detectar estas falsificaciones. Las herramientas de análisis forense de imágenes buscan artefactos digitales, inconsistencias de iluminación y otras firmas sutiles que los modelos generativos dejan atrás.
Pero es un juego del gato y el ratón. Con cada avance en la detección, surgen modelos de IA más sofisticados, capaces de crear imágenes cada vez más indistinguibles de la realidad. Es una batalla que se libra en píxeles, donde la línea entre lo verdadero y lo falso se vuelve más borrosa cada día.